“Quien quiera mostrarme una verdad que no me la diga, que me ponga en condiciones de encontrarla”. La frase, claro está, no es mía, es de Ortega y Gasset, y me parece que ejemplifica muy bien lo que representa esta campaña. No me digas que se puede disfrutar conduciendo...


Esta fue una preciosa lección que aprendí gracias a la generosidad de todos los que llevaron este proyecto adelante. Gracias.





















Los textos de esta campaña los escribí con mi hermano Pipo. Una relación profesional mucho más complicada que la de los hermanos Gallagher.





Una gasolinera / o un lugar desde el que continuar.

La barrera del peaje / o una entrada.

Un autoestopista / o un amigo.

Un Área de Servicio / o un café caliente.

Una bifurcación / o una oportunidad.

Un stop / o tiempo para reflexionar.

Muchos Km / o más recuerdos.






Unos amigos. Una casa. Un trabajo. Un camino.

Otros amigos. Otra casa. Otro trabajo. Otro camino.






Lleno.

Lleno de nuevos sitios.

Lleno de nuevos amigos.

Lleno de otros colores, de otros olores, de otros sabores.

Lleno, por favor.





Gasolina no rima con camino.

Ni con ciudades. Ni con personas. Ni con conversaciones. Ni con horizontes. Ni con aprender. Ni con crecer. Ni con días. Ni con noches. Ni con elegir. Ni con descubrir.

Pero a mí me suena igual.